María Teresa Aguilar Canivares hace poco que es “la Tere”. Siempre fue la “Negra” o la “Flaca” para su familia donde todos eran gringos. Aunque ya no puede ser la Negra porque a los 55 años las canas le esconden el azabache del pelo. La Tere comenzó a ser “La Tere” por su trabajo social. A ella le gusta resumirlo así: “Siempre que tuve necesidades busqué una solución colectiva.” Y es cierto, cuando la vida le dio hambre ella armó un Comedor y cuando no le dio techo, creó un Centro Vecinal y luchó con los vecinos por las escrituras de las casas. Hoy tiene techo y comida y es el sostén de su familia, aunque nunca ha tenido un sueldo en su vida. También le da de comer a otros 146 chicos en el Comedor “8 de marzo” ubicado en Las Talitas. Aunque tienen un listado y toman asistencia, siempre hay lugar para alguien que lo necesite. Pero no solo se come en el Comedor, también se aprende. Los jóvenes participan activamente en los talleres que hacen junto a andhes. Empezaron unos cuantos, dice la Tere, y después unos fueron “picando” a los otros y ahora son como treinta. Están haciendo un Informe Sombra, ellos mismos como protagonistas, evaluando la realidad que los rodea, los problemas del barrio, los problemas de los jóvenes.

En el año 2002 andhes se pone en contacto con el Municipio por el programa de CALC (Capacitación y Acción Legal Comunitaria). Tere recuerda el carisma de esos chicos que les enseñaron las leyes como si estuvieran ensayando una obra de teatro. Unos hacían de jueces, otros de querellantes y preparaban los escritos que debían presentar en Tribunales. Ellos le enseñaron a pelear “desde otro lado”. Tiempo después viajaron a Amaicha a contar la experiencia y volvieron para recibir las consultas de los vecinos en el Consultorio Legal Comunitario. Aprendieron y enseñaron la importancia de registrar y generar pruebas. Que si decías que había chicos desnutridos, por ejemplo, tenías que llevarles el peso y la talla para demostrarlo. También aprendieron que tenían Derechos. Todos; incluso los que cometen delitos. Y aprendieron a hacer un Habeas Corpus para sacar a los chicos que los metían presos por Contravenciones.

Tere todavía guarda en el armario grande los folletos de los CALC y del Consultorio Legal. Le gusta guardarlos “como prueba”, tal como aprendió.

 

CRONISTA: ANA DANERI – FOTO: BRUNO CERIMELE

Tere: “Elegí la cocina para la foto porque es donde la familia se reúne. El comedor es una excusa para poder traer a los chicos, relacionarnos”.

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