Promover  una democracia participativa y pluralista fundada en la libertad, la igualdad, la solidaridad es uno de los principios esenciales establecidos en el preámbulo de la Constitución tucumana, el cuál fue seguido por Sala II de la Cámara en lo Contencioso Administrativo y plasmado en el fallo sobre la reforma constitucional, a la hora de analizar la selección y remoción de magistrados, la posibilidad de enmiendas a la constitución de la provincia y la facultad de acciones colectivas.

La Constitución es el pacto social por excelencia, en donde se establece el diseño institucional de un Estado. Su reforma debe efectuarse teniendo en cuenta las necesidades del pueblo y las exigencias de la realidad, por lo que no puede ser definida, exclusivamente, de acuerdo con los intereses de un grupo político.

ANDHES considera que el fallo promueve la democracia participativa y pluralista al haber permitido la presentación de Amicus Curiae, ampliando, de este modo, el debate y el  ámbito de discusión.

El Amicus Curiae (amigo del tribunal) consiste en el aporte de elementos jurídicos u opiniones fundadas por parte de especialistas en la materia, ajenos al proceso, que el juez puede tener en cuenta a la hora de dictar sentencia.

Uno de los puntos que sostiene ANDHES en el Amicus, presentado en la causa por la reforma constitucional, y que constituye uno de los ejes principales de la sentencia es la integración pluralista y equilibrada tanto del Juri de Enjuiciamiento como del Consejo Asesor de la Magistratura.

El fallo contribuye, del mismo modo, al fortalecimiento de la democracia participativa al abrir la posibilidad de que distintos actores de la sociedad civil, en defensa de intereses colectivos, puedan cuestionar la vigencia de una norma constitucional o legal.

Desde ANDHES consideramos que este tipo de sentencias nos compromete a continuar con nuestra lucha diaria de contribuir a un cambio social basado en el fortalecimiento de las instituciones democráticas.

Por otro lado, este tipo de decisiones judiciales nos reconcilia con la idea de una Justicia Independiente que se coloque en su rol de árbitro imparcial, sin importar quiénes sean los actores intervinientes. A la vez que refuerza el trabajo que incansablemente se viene haciendo desde las organizaciones de la sociedad civil.

Para ANDHES, el desafío de nuestra democracia es la inclusión y el respeto de las minorías, la mayor participación de la sociedad civil, la promoción de debates y discusiones que permitan un diálogo fluido entre los poderes, entre las instituciones, y entre la sociedad civil y el Estado.